GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVA, SUELO PÉLVICO, RECUPERACION POST-PARTO,RECUPERAR ABDOMEN

LaMardeSaludable

Gimnasia abdominal Hipopresiva

Gimnasia Abdominal Hipopresiva:

¿qué es y para qué sirve?

  "Hoy os dejo un post de mi compañera Marta Forgas , Fisioterapeuta especializada en suelo pélvico e instructora de Gimnasia abdominal hipopresiva. En el post Marta os explica en que consiste la gimnasia abdominal hipopresiva y os comparte un ejercicoi por si queréis practicar durante las vacaciones."

Os dejo un enlace por si queréis saber un poquito más de Marta https://centro-osana.com/qui-som

Mar García

Quizás hayas oído hablar de ella, la hayas visto anunciada o algún amigo o amiga te lo haya comentado. Puede ser que la hayas practicado alguna vez o te la hayan recomendadodespués de un parto, si tienes dolor de espalda o simplemente para mejorar la postura corporal. Sea cual sea tu caso, o incluso si no has escuchado nunca hablar de ella, vamos a profundizar un poco en la Gimnasia Abdominal Hipopresiva dando respuesta a algunas de las preguntas más habituales que suelen surgir alrededor de este tema.

¿En qué consiste la GAH?

Este ejercicio consiste en mantener una apnea (suspensión temporal de la respiración) en espiración mientras se abren las costillas como si fuesen un paraguas. Esta acción se mantiene durante unos segundos a la vez que se adoptan unas determinadas posturas enfocadas a trabajar la musculatura más profunda del cuerpo.  Estas posturas abarcan una gran cantidad de opciones que nos permiten trabajar todo el cuerpo y encontrar las que nos favorecen más en función de cuál sea nuestro objetivo. La correcta ejecución de estos ejercicios produce, además, una contracción inconsciente de la musculatura del suelo pélvico.

¿A mí me podría ir bien practicarla?

En los últimos años, la práctica de esta actividad ha ido aumentando a medida que se ha ido investigando, y los resultados son muy positivos i evidentes: es muy beneficiosa en patologías como la incontinencia urinaria o fecal, los prolapsos, problemas de espalda o en la recuperación tras el parto. Al activar la musculatura de la faja abdominal, se observa también una mayor definición de la silueta, así que, si tu objetivo es mejorar alguno de los aspectos mencionados, la respuesta es sí: te puedes beneficiar de este tipo de ejercicio.

¿Puede ser perjudicial?

A parte de los muchos beneficios que hemos comentado que nos puede aportar la GAH, hay algunos casos en los que se desaconseja practicarla, como podrían ser la hipertensión arterial (aunque puedes practicar el ejercicio sin apnea), ya que puede provocar un aumento de esta, o el embarazo, debido a que puede producir contracciones uterinas. Hay que tener en cuenta que se trata de un ejercicio novedoso, sobre el que todavía se está investigando y merece la pena ser precavidos, pero existen muchas formas alternativas de practicar este ejercicio que nos permiten adaptarlo a la mayoría de los casos. Por otra parte, como cualquier práctica deportiva y terapéutica, si no se realiza de manera adecuada, podría ser poco efectiva , por lo tanto y, en conclusión, recomendamos que consultes con tu fisioterapeuta o profesional de confianza para que te pueda guiar en esta práctica y poder sacarle el máximo provecho.

¿Un ejemplo?

Si quieres empezar a probar, te proponemos que lo hagas con el siguiente ejercicio ya que es en una posición sencilla que te permitirá centrarte en la apnea:

  1. Ponte de pie, si es posible, delante de un espejo de cuerpo entero para que puedas observar bien tu postura. Separa las piernas de manera que queden paralelas, a la distancia de tus caderas.
  2. Flexiona ligeramente las rodillas y adelanta el peso de tu cuerpo hacia la punta de los pies.
  3. Alarga la columna vertebral como si tuvieras un libro encima de la cabeza, manteniendo la mirada fija hacia delante. Asegúrate que tu pelvis se encuentra en posición neutral, sin exagerar mucho la curvatura lumbar, pero sin que desaparezca por completo.
  4. Pon los brazos en jarra con las manos a la altura de tu pecho, como si frenaras una pared imaginaria delante de ti. Mantén, a la vez, una cierta contracción en los hombros, alejándolos de las orejas.
  5. Y empezamos: coges aire relajadamente dejando que las costillas se movilicen libremente. Lo sueltas sin forzar, dejando que tu abdomen y tu tórax vuelvan a la posición original. Repites la respiración 3 veces, y a la tercera, cuando hayas terminado de exhalar, bloqueas la respiración (como si te tiraras al agua) y abres las costillas intentando hacer que tu abdomen ocupe el mínimo espacio posible, como si quisieras succionarlo para arriba. Mantienes esta apnea unos 7 segundos y descansas.

Puedes hacer tres repeticiones de este mismo ejercicio y si te sientes cómodo aguantando la respiración, puedes alargarlo hasta 15 segundos.

Cuéntanos cómo te va, cómo lo sientes, y si tienes cualquier inquietud, ¡no dudes en contactarnos!

* LaMardesaludable no se responsabiliza de la mala ejecución que pueda hacer el lector del ejerciocio, si tiene dudas consulte a un profesional antes de prácticalo.

Sin comentarios

Añadir un comentario